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¿Es mala la Política? PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Manuel Galey Domínguez   
Cuando hoy en día se habla y sale en la conversación la palabra política, una mayoria frunce el ceño, hace muecas, y pone cara de circunstancias, pues no son buenos tiempos para hacer mención a dicha palabra. Política cosa mala, política corrupción, política poder mal entendido, política manipulación, política refugio de vividores. etc. esa es una opinión muy al día dentro de la conversaciones de los ciudadanos de a pie.
Según Aristóteles, “el que estaba al lado del poder político, estaba cerca del diablo, o había firmado un contrato con el demonio”.

O Max Weber, cuando dice “que el que quiere hacer de la política su profesión, pacta con los poderes diabólicos, que acechan a todo poder”.

O Arturo Pérez-Reverte, cuando en su articulo Nuestros Nuevos Amos, refiriéndose, a algunos políticos del momento dice ”que cualquier paleto mierdecilla, cualquier leguleyo marrullero, son capaces de llevárselo todo por delante por un voto o una legislatura. Saben que nadie, le va a pedir cuentas, se atreven por que le han cogido el tranquillo a la impunidad…… y sigue diciendo de estos peculiares personales “mediocres funcionarios de partido que no han trabajado en su vida, ni tienen intención de hacerlo. Gente sin el menor vinculo con el mundo real  que hay más allá de las siglas que le cobijan”.

¿Esto es verdad? ¿La política es tan mala? Yo quiero confirmar que no tiene porque ser así, de hecho estamos haciendo política hasta en la cama, dormimos en un colchón de una determinada marca y de un determinado material, nos desayunamos con una leche o café de una marca y un estilo diferente, ponemos un determinado canal de televisión y compramos aquel periódico que nos dice lo que queremos leer.

 Por lo tanto estamos haciendo política a toda marcha y toda nuestra vida, visto así la política no es tan mala.

Entonces ¿dónde está la maldad? que tanto Aristóteles, Weber y Perez-Reverte, entre otros autores  han presagiado. La maldad no cabe duda está en ciertos hombres y ciertas mujeres que llegan a la política profesional a medrar, a conseguir poder a costa de lo que sea, a pisar cabezas, a servirse de ella, a dar y quitar prebendas a los de su alrededor, a pasarse por debajo del forro de sus caprichos la leyes y normativas aprobadas, a colocar a cónyuges, familiares  amigos, a promocionarse y pagar favores con dinero público, sin respeto, responsabilidad ni ideal por nada ni por nadie.

Casos hemos conocido, en todas las administraciones, del Estado,  de la Autonomía  o del  Municipio ¿Quien no conoce algún caso cercano? ¡¡Ahí esta la cuestión!!. Estos “vividores” derrochadores de lo ajeno, no son muchos, pero si suficientes para envolver, la palabra política en el papel de la maldición y a su vez desilusionar, sobre todo a los jóvenes. Estos visto los últimos informes,  y los resultados de participación de las últimas elecciones cada vez creen menos en el sistema, y en la forma de ver la convivencia cotidiana y la  política, nuestros jóvenes van por el camino opuesto que le marcan algunos políticos del momento, por ser poco convincentes, en sus formas de actuar.

Se ha llegado a basar la democracia  en los votos de las personas mayores, porque somos los mas fáciles de contentar y más viscerales a la hora de cambio del voto, para premiar o castigar a nuestros gobernantes, nos puede más el corazón que la razón. Si embargo se ha dejado de lado al voto joven, estos son más inconformistas, más críticos y más difíciles de convencer, por los que han hecho de la política su profesión, y que han aterrizado, a darse el banquete en esta nuestra democracia, y  a la que están dejando coja, ya que ignoran,  yo diría interesadamente, al  sector de jóvenes.

Hoy tenemos la juventud, más preparada, que hemos tenido jamás, aunque los que ya somos “cincuentones largos”, critiquemos su forma de actuar, a veces. Esta juventud lee, ve, oye, piensa, y son muy difíciles de convencer, con la forma de actuar, de parte de nuestros políticos. Estos no dan  mensajes positivos y constructivos, hoy se da  mensajes rencorosos oportunistas y llenos de menosprecio hacia aquellos que no decimos “si guana”.

Para desgracia de la democracia hay quien práctica la política que más resultado y beneficio le da, y aquel que opina otra cosa pagará por su atrevimiento, así está esto montado, lo que ocurre es que en bastantes casos esto es un monipodio manipulador, y está establecido de una forma muy estructurada que  es muy difícil de demostrar, aunque todos lo intuimos. Los ideales no importan lo que  más se  tiene en cuenta es lo que se va a sacar de beneficio o el poder que se va a conseguir.

Según los idea-listos aprovechados, hay que alistarse en un partido que como dicen los “cazaores” se pueda tocar pluma o pelo, eso de los idealismos ya paso a mejor vida, eso queda para cuatro inadaptados que vivimos en el pasado que no paramos de dar “por saco”. Hay que adaptarse a lo fácil, al pelotazo al enchufe, este es el ideal para tener mucha gente a tu alrededor, sobre todo ahora para el tiempo de la elecciones.

Después, si te vi no me acuerdo. En cuatro años la gente se olvida y los partidos con mucho poder ya sacarán alguna película nueva,  alguna nueva promesa o algún chisme  que haga olvidar lo prometido, este es el poder de los poderosos. Ahí tenemos las pruebas de todo lo que esta ocurriendo, hay casos famosísimos y otros menos famosos pero cercanos que incluso pasan desapercibidos, para el ciudadano de a pie, pero que no ocurren porque si, están todos muy bien programados


Una democracia, aunque algunos quieran vestir el muñeco, es más democracia cuanta más participación haya, eso de ganar según los que voten se le puede llamar de otra forma, pero no democracia, según nos enseñaban en aquellos primeros tiempos a los que creíamos y seguimos creyendo en ella. Yo se que los que creemos en la democracia pensamos de diferente manera que algunos o algunas que viven de ella, y que seguramente estarían dispuestos a repudiarla cuando no le dieran las ventajas que hoy tienen.

De la desidia mostrada por los ciudadanos, hacia la política los únicos culpables son aquellos políticos profesionales de contrato indefinido que  han hecho  de la política su medio de vida eterno, y que ya no saben hacer otra cosa, ¿podíamos preguntarnos?, ¿Que profesional que dejo su trabajo en los años 70 del siglo pasado, es capaz de volver a su puesto ahora, con la evolución  y los cambios tecnológicos y metodológicos acontecidos en estos treinta años? ¿Y si no viven de la política  de que vivirían?

 Decía el Presidente extremeño Ibarra, que veía incoherente que al dejar próximamente la política, tenga que volver a dar clase de francés, ya que ha pasado mucho tiempo y él no esta preparado, que para lo que esta verdaderamente al día es para dar clase de política autonómica. Ha esto le llamo yo ser coherente con la realidad, pero pocos hay quien reconocen sus limitaciones, por ello hay algunos que le es más fácil y rentable seguir moviendo sus “muñequitos de plomo” a su libre albedrío, como si la política  fuera un juego para ellos.

 Si oteamos el horizonte vemos políticos que conocemos, que sabemos  que están actuando así, porque se lee,  se oye y se ve en los medios de comunicación, se comenta por los ciudadanos más de un caso, esto se está viviendo en nuestra vida cotidiana,  y los votantes dándose cuenta. Decía un famoso y polémico periodista “que el tiempo es ese juez insobornable que quita y da razones”. Esto por lo que se ve ya esta pasando factura.


Si reflexionamos, podemos ver que los partidos por un voto,  mienten, prometen y pierden su idealismo y su dedicación a los ciudadanos. Si se coge como ejemplo el bipartidismo español en general, nos damos cuenta que los dos partidos más importante de nuestro tiempo andan con una facilidad de un lado  para otro,  dejando en el olvido su ubicación política y buscan los votos en las zonas que nunca le han sido propicias, para estos prevalece más el voto conseguido que de donde venga, así se escribe la política contemporánea y así lo perciben una mayoría de los votantes, y su forma de mostrar su desacuerdo, cuando no tienen otra alternativa, es la abstención.

No ha mucho tiempo cuando uno votaba, sabia o intuía que los que habían votado una opción determinada, remaban hacia la misma orilla, hoy esto es imprevisible, nadie sabe quien tiene a su alrededor. Hay un grupo de idealistas, que sienten de corazón determinadas ideas políticas, a los que se les une otro grupo, cada vez más numeroso de idea-listos, que cuando te descuidas ya están “colocaos” (algunos de ellos antes de las elecciones, si en el partido que van o al que se ha arrimado esta en el poder).  (Lo podíamos llamar pago por anticipado), esto es algo cotidiano, te dan y quitan prebendas según te portes.

Hay quien hemos pagado, hay quien a cobrado, según para donde remes, esta es la democracia o lo que algunos o algunas entiende por democracia, o podíamos llamar la democracia  del pago a los servicios prestados, o la democracia del castigo a los insumisos o inadaptados, que no aceptamos el ordeno y mando. ¿Es mala la política? Esta visto que no. Los que no son buenos o buenas son algunos hombres y algunas mujeres que llegan a ella. Por ello se ven algunos y algunas donde se ven. ¡¡Y lo que nos quede por ver!!
 
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